Creación de un proceso
Los sistemas operativos necesitan cierta manera de crear
procesos. En sistemas muy simples o sistemas diseñados para ejecutar sólo una
aplicación (por ejemplo, el controlador en un horno de microondas), es posible
tener presentes todos los procesos que se vayan a requerir cuando el sistema
inicie. No obstante, en los sistemas de propósito general se necesita cierta
forma de crear y terminar procesos según sea necesario durante la operación.
Ahora analizaremos varias de estas cuestiones. Hay cuatro eventos principales
que provocan la creación de procesos:
1. El arranque del sistema.
2. La ejecución, desde un proceso, de una llamada al sistema
para creación de procesos.
3. Una petición de usuario para crear un proceso.
4. El inicio de un trabajo por lotes.
Generalmente, cuando se arranca un sistema operativo se
crean varios procesos.
Terminación de procesos
Una vez que se crea un proceso, empieza a ejecutarse y
realiza el trabajo al que está destinado. Sin embargo, nada dura para siempre,
ni siquiera los procesos. Tarde o temprano el nuevo proceso terminará, por lo
general debido a una de las siguientes condiciones:
1. Salida normal (voluntaria).
2. Salida por error (voluntaria).
3. Error fatal (involuntaria).
4. Eliminado por otro proceso (involuntaria).
La mayoría de los procesos terminan debido a que
han concluido su trabajo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario